Tenía muchas ganas de visitarlo, y como fue decisión instantánea, y tras intentar ir acompañado avisando a cercanos cuya excursión iba ha ser inmediata, marché para allí. Eso si, se vuelve si hace falta.
Es impresionante llegar a la calle principal y encontrarte con ésto:
numerosos accesos a salas de recepción y ya desde el interior de estas a las numerosas salas de juego, más grandes o pequeñas. Lo que parece una planta son cuatro hacia abajo.









